Una instalación de 900 kW con R290 y una reducción de emisiones del 90 %: así Enerblue ha favorecido la descarbonización de una importante planta industrial
A lo largo del proceso de transición energética que había comenzado una importante planta industrial dedicada al mantenimiento ferroviario, la necesidad principal era sustituir el sistema de calefacción de gas por una solución más eficiente, estable y que redujera significativamente el impacto ambiental. El contexto de trabajo, con una superficie total de 27 000 m², requería una tecnología fiable, escalable y adecuada para garantizar temperaturas de impulsión apropiadas, incluso durante el invierno.
El punto de partida
Todo comienza cuando la empresa se pone el objetivo de tener una calefacción ambiental sostenible, para lo cual debe mejorar la eficiencia general de las instalaciones y reducir las emisiones.
Además de las medidas ya adoptadas para mejorar la eficiencia energética, por ejemplo el aislamiento térmico del edificio, la sustitución de ventanas y puertas, la iluminación LED y el sistema fotovoltaico, la conversión del sistema de calefacción supuso un paso fundamental.
La presencia de calefacción por suelo radiante facilitó la transición: por un lado, permitió probar con éxito la disminución de la temperatura de impulsión de 75 °C a 55 °C; por otro, permitió simular el rendimiento de posibles nuevas bombas de calor.
The project
| Objetivo | Reducir las emisiones de CO₂ y mejorar la eficiencia energética de una nave industrial de 27 000 m². |
|---|---|
| Productos instalados |
4 unidades Purplei HP 50.2 |
| Results achieved | Reducción de las emisiones de CO₂ en un 90 %, lo que equivale a unas 672 toneladas al año |
Tras las evaluaciones técnicas y las pruebas realizadas in situ, la solución elegida fue la instalación de un sistema basado sobre bombas de calor aire-agua con refrigerante natural.
La colaboración con Kaut, distribuidor oficial de los productos Enerblue, abrió el camino para el suministro e instalación de cuatro unidades Purplei HP 50.2, configuradas en cascada que suman una potencia térmica total de aproximadamente 900 kW.
Las bombas de calor funcionan con R290 (PCA = 3), un refrigerante sostenible y que respeta los objetivos de descarbonización del cliente. La elección de la configuración en cascada permite adaptar de forma dinámica la potencia requerida por la planta y garantizar la continuidad de funcionamiento incluso en períodos de carga variable.
La nueva instalación también incluye un depósito de almacenamiento de 100 000 litros, que estabiliza el sistema y aumenta el nivel de eficiencia de los equipos. Una caldera auxiliar, convertible a hidrógeno, solo interviene en condiciones climáticas extremas, garantizando la seguridad del funcionamiento y manteniendo el objetivo de reducir el uso de combustibles fósiles. El sistema se supervisará mediante un BMS (Building Management System), que permite una medición precisa del rendimiento y del consumo, para una gestión optimizada a lo largo del tiempo.
Resultados obtenidos
La sustitución de la instalación de gas por la nueva configuración ha supuesto una reducción estimada de las emisiones de CO₂ del 90 %, lo que equivale a unas 672 toneladas al año. Además, el sistema fotovoltaico existente puede alimentar las nuevas bombas de calor, lo que mejora aún más la independencia energética de la planta y reduce los costes operativos.
Este proyecto demuestra que la adopción de bombas de calor con refrigerante natural representa una solución concreta y fiable para aplicaciones industriales a gran escala y puede acompañar a las empresas hacia modelos de producción más sostenibles, eficientes y orientados al futuro.
